lunes, 16 de noviembre de 2015

La lámpara de seguridad. El impulso que necesitaba la hulla.

En las minas en las que no había grisú, históricamente se han usado para la iluminación los candiles de aceite, pero daban poca luz por lo que pronto fueron sustituidos por lámparas de acetileno (los carbureros). Estas lámparas iluminan mucho pero al generar una llama, no eran compatibles con la extracción de hulla, un carbón grisuoso.
Candil de aceite "sapo"
Candil de aceite "sapo"
Carburero de "Unión Cerrajera Española"
Carburero de "Unión Cerrajera Española"   

Para solucionar este problema, se inventó la lámpara de seguridad (Davy 1816) que consiste en una lámpara de aceite cubierta por una rejilla metálica. A partir de ahí, todo empezó a evolucionar hasta lo que se conoce hoy en día y que dispone de un cristal rodeando la llama, la doble rejilla por encima cubierta por una coraza de acero, un mecanismo de encendido y un cierre magnético para que no se pudiera manipular en la rampla.
Estas lámparas eran muy eficaces incluso con altas concentraciones de grisú y corrientes fuertes de aire, siempre que no se manipularan fuera de la lampistería. En ocasiones, el sistema de encendido no funcionaba y para ahorrar tiempo, en vez de ir a la lampistería, abrían la lámpara para encenderla a mano, con el consiguiente riesgo. En algunas minas, como las de Barruelo, tuvieron que agregar un segundo cierre para evitar accidentes.

  Lámpara tipo Davy de Casajuana utilizada en Barruelo
Lámpara tipo Davy de Casajuana utilizada en Barruelo

La coraza y la armadura, protegían la lámpara de posibles golpes con las rocas. Las rejillas se hacían con hilos de hierro o latón creando un entramado suficientemente fino para que el gas lo atravesara en ambas direcciones con una temperatura inferior a la de explosión y advirtiera con tiempo al minero de la presencia del grisú.
El depósito estaba relleno de guata o algodón para absorber el combustible que solía ser bencina (el mismo sistema que los encendedores zippo). 
Los primeros mecanismos de encendido eran por una cinta fosforada pero al final, lo más habitual era encontrarlos de aleaciones de cerio (como las piedras de un mechero).

Lámpara tipo Wolf que trabajó en Barruelo
Lámpara tipo Wolf que trabajó en Barruelo


Pero no todo eran ventajas. Las lámparas de seguridad alumbraban muy poco, muchísimo menos que un candil de aceite y eso acarreaba una serie de enfermedades como los nistagmus

Una vez que se inventaron las lámparas eléctricas, las de seguridad no se dejaron de usar ya que era la única forma de advertir la presencia del grisú. Cuando aparecía el gas, la llama se alargaba y se tornaba azul, por lo que además de la lámpara eléctrica, tenía que haber una de seguridad. Actualmente existen medidores electrónicos de grisú, por lo que ya no hace falta cargar con ellas.

Aspecto de la llama de una lámpara de seguridad en diferentes mezclas grisuosas (Compendio de laboreo de minas F.Heise - F. Herbst)
Aspecto de la llama de una lámpara de seguridad en diferentes mezclas grisuosas (Compendio de laboreo de minas F.Heise - F. Herbst)


Gracias a este invento, las minas de hulla pudieron empezar a explotarse de forma segura y se pudo abastecer la demanda de briquetas para las locomotoras y de gas para el alumbrado público de las ciudades.

En el Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo tenemos una gran colección de lámparas, entre las que destacan varias de las lámparas de seguridad de las que hemos hablado. ¡Acércate a conocerlas!

Óliver del Nozal