miércoles, 11 de abril de 2018

La cuenca del Guadiato. Minas de Peñarroya

Vista general de Peñarroya y su cerco industrial (Hammer Dron)
Vista general de Peñarroya y su cerco industrial (Hammer Dron)


Continuamos nuestro viaje por las minas del sur y nuestra siguiente parada fue Peñarroya, en Córdoba. Antes de relataros la crónica, quiero agradecer a Francisco José Aute, gran conocedor de las minas y la historia de Peñarroya, por habernos dedicado su tiempo. Sin él, no hubiéramos podido ver la mayoría de los pozos y lugares de interés, así que desde el CIM, muchísimas gracias.

Aunque diga Peñarroya, hay que incluir también a Pueblonuevo y El Terrible, tres municipios independientes en origen, pero fusionados hoy en día. 
La importancia de este territorio llega tras el descubrimiento de carbón en sus tierras en 1788. Las minas de Almadén (ciudad Real) necesitaban de gran cantidad de carbón para sus hornos de aludeles. A pesar de la distancia entre ambas minas, durante unos años se procedió a la extracción de mineral con destino Almadén, aunque pronto cesó la producción. es a mediados del siglo XIX cuando la minería del carbón en España entra en auge y se invierte en Peñarroya.


Escombrera de Mina Antolín, Peñarroya. (Hammer Dron)
Escombrera de Mina Antolín, Peñarroya. (Hammer Dron)

Esta zona es muy especial, geológicamente hablando, y es que además de haberse formado hulla y antracita, tenemos procesos volcánicos que han transformado el mineral, obteniendo como resultado una mezcla de diferentes tipos de carbón con y sin grisú. Se pueden encontrar antracitas grisuosas junto a otras sin grisú, por lo que era una verdadera pesadilla para los ingenieros. de hecho, por allí se dio uno de los accidentes mineros con más muertos de nuestro país. El 17 de marzo de 1898 hubo una explosión en la mina Santa Isabel (Bélmez). Un fallo humano provocó un accidente en el que murieron 53 mineros en una gigantesca explosión a 180 metros de profundidad. Hoy hay un monumento conmemorativo en el lugar que ocupó el pozo nº22.

Pero en Peñarroya no había solo carbón, sino que se encontraron otros minerales, que junto con la hulla y la antracita ayudaron a crear uno de los conjuntos fabriles más importantes del sur de España. en el cerco industrial de Peñarroya se alojaron fundiciones de hierro y plomo, industrias químicas y textiles, una central térmica, fábricas de ladrillos... 660 mil metros cuadrados de fábricas que daban empleo a la mayor parte de la población y que hicieron de municipio cordobés uno de los más prósperos de Andalucía.


Ruinas del cerco industrial de Peñarroya (Hammer Dron)
Ruinas del cerco industrial de Peñarroya (Hammer Dron)

Gracias a nuestro guía particular pudimos visitar casi todos los castilletes que quedan en pie (de forma completa o parcial) y obtener una visión general de lo que fue la minería del carbón en Córdoba. No nos sorprendió comprobar que la historia es prácticamente igual a la que podemos contar en nuestra cuenca del Rubagón y aunque nos separan varios cientos de kilómetros, la geología es ajena a ellos.
Las ruinas del cerco industrial son testigos inmóviles del auge y posterior ocaso de una zona ligada a la minería del carbón y nos apena ver que ese patrimonio se está desmoronando ladrillo a ladrillo sin que se proteja. Esperamos que pronto se encuentre financiación para mantener y hacer que perdure un patrimonio industrial tan impresionante.

Y de aquí continuamos hasta las minas de Riotinto, en Huelva, pero esa historia será para la siguiente entrega.


Los guías del CIM de Barruelo frente a un castillete de piedra en Peñarroya
Los guías del CIM de Barruelo frente a un castillete de piedra en Peñarroya

Óliver del Nozal