miércoles, 7 de diciembre de 2016

La máquina de vapor. La revolución industrial.

Esquema de una máquina de vapor
De User:Panther - Trabajo propio; Drawn using Corel Draw! & Image Ready, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=268511
La revolución industrial se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en Inglaterra y unas décadas después se extendió a gran parte de Europa y Norteamérica. 
Lo que ocurrió fue que se pasó de una sociedad agrícola y empobrecida, donde el trabajo era manual y se utilizaba la tracción animal, a una sociedad industrializada donde se empezaron a utilizar máquinas de forma masiva. Este cambio hizo que se creara una nueva clase social; la clase obrera. A lo largo del artículo veremos como en este proceso tuvo muchísima importancia el carbón.

Lo que marcó esta expansión en la industria y la economía durante esta época fue la máquina de vapor. ¿Qué entendemos por máquina de vapor? Pues en esencia es un motor de combustión externa que transforma la energía térmica del agua en energía mecánica. Tenemos agua en una caldera y la calentamos hasta que se transforma en vapor, que es conducido por un cilindro y empuja un pistón. Mediante una biela se genera un movimiento de rotación que puede accionar una rueda o un generador eléctrico.


locomóvil
El locomóvil fue muy utilizado como sistema de achique del agua de las minas, además de ser uno de los precursores de los tractores.

La primera máquina de vapor la inventó Herón de Alejandría en el siglo I y se llamó eolípila. A lo largo de la historia han sido varios los intentos de utilizar esta energía y Da Vinci o Blasco de Garay crearon máquinas con este propósito, pero no es hasta 1606 cuando el español Jerónimo de Ayanz patenta la primera máquina de vapor para extraer el agua de las minas de plata de Guadalcanal.
Continuamos con una sucesión de inventores ingleses que desarrollan y mejoran máquinas de vapor. Edward Somerset en 1663, en el que se basó Thomas Savery y que es considerado el inventor ya que tuvo el capital necesario para expandirse. Después llegó Thomas Newcomen que mejoró los estudios de Savery para crear la máquina de vapor atmosférica.


James Watt
James Watt

Entra en escena un joven escocés con gran habilidad para construir aparatos mecánicos y con 18 años comienza a trabajar en la universidad de Glasgow como experto en mantenimiento de materiales de investigación. Estamos hablando de James Watt, que se interesó por las máquinas de vapor y se dio cuenta de que el modelo de Newcomen era muy poco eficiente, ya que perdía gran cantidad de calor en el cilindro. Se puso manos a la obra para corregir ese defecto y en 1769 patentó la máquina de vapor que todos conocemos hoy en día. A pesar de tener la idea, no tenía dinero para producirla de manera industrial, así que tuvo que aliarse con el empresario Matthew Boulton. Ambos se enriquecieron con este invento y el nombre de la unidad de potencia, el vatio (W) se puso en su honor. El primer destino que tuvo esta máquina fue para las bombas de agua de las minas ya que deshacerse del agua del fondo de los pozos era uno de los principales problemas. Poco a poco pasó a la industria textil, a la siderurgia y en el siglo XIX se extendió al mundo del transporte, revolucionándolo por completo. Las locomotoras y los barcos de vapor acortaron la distancia en los grandes viajes, reduciendo los costes de transporte y globalizando los productos.

Hoy en día la máquina de vapor ha sido relegada a un segundo plano por la electricidad o los motores de combustión interna alimentados por hidrocarburos, pero gracias a ella, el ser humano se ha podido desarrollar más en los últimos 300 años que en los 3.000 anteriores. ¿Y cuál era el combustible principal para alimentar las máquinas de vapor? El carbón
Como habéis podido comprobar, este mineral ha sido muy importante para llevar a cabo esta revolución en la que las máquinas se han hecho un hueco en las fábricas. Atrás ha quedado ese paisaje de chimeneas expulsando humo y vapor, los fogoneros de los barcos y trenes con la cara manchada por el carbón que alimentaba las enormes calderas. Pero a pesar de ser parte de nuestro pasado, somos conscientes de la gran importancia de nuestras minas de hulla que impulsaron la revolución industrial.

Si quieres saber más sobre la máquina de vapor o sobre cualquier otro tema relacionado con el carbón, no dudes en venir a visitarnos al Centro de Interpretación de la Minería de Barruelo de Santullán. ¡Te estamos esperando!

Óliver del Nozal